Rogers Behavioral Health
Terapia conductista

Terapia conductista cognitiva

En Rogers, confiamos en la atención basada en la evidencia. Usamos los métodos terapéuticos que en las investigaciones han demostrado ser los más eficaces para reducir síntomas. Según su nivel de atención y diagnóstico, los pacientes pueden participar en los métodos siguientes:    

  • Terapia conductista cognitiva (TCC)
  • Terapia dialéctica conductual (TDC)
  • Activación conductual (AC)
  • Exposición y prevención de respuesta (EPR)
  • Exposición prolongada

Los pacientes podrían encontrar otros tipos de terapia en los programas, pero estos métodos conforman la base del tratamiento en Rogers. Trabajamos con los pacientes en sesiones individuales, familiares o en grupo. Tenga en cuenta que para los adolescentes, según las leyes estatales, la participación de la familia puede depender de la aprobación del paciente.

¿Qué es exactamente la TDC?

La TDC es un tipo de terapia conductista cognitiva (TCC) desarrollada originalmente por Marsha Linehan. La TDC es útil para las personas que tienen dificultades para regular emociones o padecen depresión, trastorno bipolar u otros trastornos de humor, trastornos alimenticios, entre otras afecciones.

¿Cómo funciona la TDC?

El personal lo ayuda a aprender cómo aceptar ideas y emociones incómodas o contradictorias. Asimismo, lo ayuda a comprender que tiene la posibilidad de cambiar.

Entre las habilidades basadas en TDC que desarrollará en el tratamiento se incluyen:

  •  conciencia o presencia en cuerpo y mente;
  •  eficacia interpersonal;
  •  tolerancia a la angustia o reacciones inteligentes, incluso bajo situaciones angustiantes;
  •  regulación de emociones para reducir o mejorar los comportamientos contraproducentes o de autolesión. 

La TDC ayuda a los pacientes a mejorar la forma en que se aceptan de forma compasiva y sin prejuicios, al tiempo que aprenden cómo manejar mejor sus vidas. Esta terapia ayuda a los pacientes a reaccionar de una manera más sabia y eficaz, incluso cuando sienten angustia.

La TDC y las habilidades informadas de TDC son parte de un número creciente de programas en Rogers, con un alto nivel de fidelidad, o cumplimiento, que se demuestra en programas como nuestro Centro Nashotah de atención residencial para adolescentes femeninas mediante TDC.

 

¿Qué es exactamente la activación conductual?

La activación conductual es un tratamiento para la depresión y otros trastornos de humor. Esta técnica se basa en la teoría de que, cuando una persona se deprime, tiende a aumentar la evitación y el aislamiento, lo que mantiene o empeora los síntomas.

¿Cómo funciona la activación conductual?

Nuestro objetivo es reducir de forma gradual la evitación y el aislamiento del paciente, y mejorar la participación en actividades que mejoren el estado de ánimo. Esto podría incluir actividades que disfrutaba antes de deprimirse, actividades relacionadas con sus valores o incluso actividades diarias que se hayan dejado, como:

  •     realizar actividad física; 
  •     cenar fuera del hogar; 
  •     mejorar la relación con familiares; 
  •     esforzarse por lograr metas específicas relacionadas con el trabajo; 
  •     aprender habilidades y actividades nuevas; 
  •     ducharse con regularidad; 
  •     realizar tareas del hogar.

Esta terapia suele incluir la tarea de llevar un registro de las actividades para comprender mejor los patrones e identificar los comportamientos que ayudan a mejorar el estado de ánimo.

Las estrategias adicionales pueden ayudar a adquirir las habilidades necesarias para realizar diversas tareas y trabajar para lograr objetivos, al tiempo que se afrontan las emociones incómodas que pueden aparecer cuando se realizan actividades estando deprimido. A medida que los pacientes mejoren su estado de ánimo, avanzarán con actividades que presentan desafíos cada vez más complejos. También trabajamos para mejorar los patrones de sueño y la dieta, que suelen verse afectados durante los períodos de depresión.

Activación conductual

¿Qué es exactamente la EPR?

La EPR es un componente de terapia conductista cognitiva (TCC) y se considera el "tratamiento preferido" para el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). La EPR también es útil para tratar otras afecciones de salud mental, como las fobias, los trastornos de pánico, el trastorno de ansiedad generalizada y el trastorno de ansiedad social; además, es un componente clave del tratamiento de trastornos alimenticios en Rogers. Este método expone gradualmente a un paciente a pensamientos, imágenes o impulsos temidos, y los estudios de resultados demuestran su eficacia a la hora de reducir la ansiedad y la angustia con el tiempo.

¿Cómo funciona la EPR?

Alguien que sufre de TOC experimenta obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son situaciones temidas, y a menudo ilusorias, que causan ansiedad. Las compulsiones son comportamientos repetitivos que se utilizan para reducir la ansiedad generada por las obsesiones. La EPR lo ayuda a afrontar las obsesiones y compulsiones de forma gradual mediante el uso de las siguientes técnicas:

  1. Exposición: exposición gradual y repetitiva a una situación temida
  2. Prevención de respuesta: evitar el impulso de recurrir a un comportamiento compulsivo.

El objetivo de la EPR es la exposición a la situación temida mientras se evita el comportamiento compulsivo por un tiempo suficiente para disminuir la ansiedad. Por ejemplo, si debe salir de su automóvil cada vez que pasa por un bache por temor a haber atropellado a una persona, el equipo de tratamiento podría pedirle que conduzca por una calle con muchos baches sin salir del automóvil durante períodos cada vez más largos. Con el tiempo, notará que puede conducir de forma segura y comprenderá que las probabilidades de que haya atropellado a una persona son muy bajas.

Esta forma de reducir la ansiedad se denomina habituación. La habituación resulta importante porque es el punto en el cual ya no se necesita el comportamiento impulsivo para reducir la ansiedad. Sabe que si controla su ansiedad durante tiempo suficiente, esta se reducirá sola.

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¿Qué es exactamente la EPR?

La EPR es un componente de terapia conductista cognitiva (TCC) y se considera el "tratamiento preferido" para trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). La EPR también es útil para tratar otras afecciones de salud mental, como fobias, trastornos de pánico, trastorno de ansiedad generalizada y trastorno de ansiedad social; además, se está convirtiendo en un componente clave del tratamiento de trastornos alimenticios en Rogers. Este método expone gradualmente a un paciente a pensamientos, imágenes o impulsos temidos y los estudios de resultado demuestran su efectividad a la hora de reducir la ansiedad y la angustia con el tiempo.

¿Cómo funciona la EPR?

Si usted o un conocido padece TOC, tiene obsesiones y compulsiones. Las obsesiones son situaciones temidas, y a menudo ilusorias, que causan ansiedad. Las compulsiones son comportamientos repetitivos que se utilizan para reducir la ansiedad generada por las obsesiones. La EPR lo ayuda a afrontar las obsesiones y compulsiones de forma gradual mediante el uso de las siguientes técnicas:

  1. Exposición: exposición gradual y repetitiva a una situación temida.
  2. Prevención de respuesta: evitar el impulso de recurrir a un comportamiento compulsivo.

El objetivo de la EPR es exponerlo a la situación temida mientras evita el comportamiento compulsivo por un tiempo suficiente para disminuir su ansiedad. Por ejemplo, si debe salir de su automóvil cada vez que pasa por un bache por temor a haber atropellado a una persona, el equipo de tratamiento podría pedirle que conduzca por una calle con muchos baches sin salir del automóvil durante períodos cada vez más extensos. Con el tiempo, notará que puede conducir de forma segura y comprenderá que las probabilidades de que haya atropellado a una persona son muy bajas.

Esta forma de reducir la ansiedad se denomina habituación. La habituación resulta importante porque es el punto en el cual ya no necesita del comportamiento impulsivo para reducir la ansiedad. Sabe que si controla su ansiedad durante tiempo suficiente, esta se reducirá sola.

¿Qué es exactamente la exposición prolongada?

La exposición prolongada es un tipo de terapia conductista cognitiva (TCC) que ayuda a las personas con trauma (trastorno de estrés postraumático) a procesar uno o varios traumas, o traumas continuos, y reducir los síntomas. La técnica también es útil para reducir la depresión, la ira y la ansiedad generalizada.

¿Cómo funciona la exposición prolongada?

Luego de sufrir un evento traumático, el cerebro de una persona pasa a un modo de supervivencia e intenta protegerla contra posibles amenazas relacionadas con el trauma, a fin de garantizar que el trauma no se repita. Entre estas amenazas se incluyen personas, lugares o cosas que le recuerdan a la persona el evento que produjo el trauma.

Mediante terapia individual y tareas, la exposición prolongada ayuda a los pacientes a comprender que pueden encontrar estímulos que les recuerdan el accidente, la agresión, el desastre natural o el evento traumático sin miedo. También les permite cambiar sus experiencias con el evento y encontrar seguridad en sus entornos.

Con la exposición prolongada, los pacientes aprenderán:

  1. sobre reacciones frecuentes a traumas y causas posibles de sus dificultades (psicoeducación);
  2. a evocar o volver a contar el recuerdo traumático (exposición a la imaginación);
  3. a afrontar de forma gradual los recuerdos del trauma, por ejemplo situaciones que les generan temor u objetos que evitan aunque estén a salvo.

Los pacientes establecen el ritmo del tratamiento y avanzan de forma gradual cuando están listos. Muchas personas que participan en el tratamiento de exposición prolongada muestran una reducción considerable de los síntomas.

 

Exposición prolongada

Otras terapias

Reestructuración cognitiva

La reestructuración cognitiva, que también se conoce como desafío de ideas, es una técnica terapéutica que se puede usar para ayudar a identificar ideas negativas. Con frecuencia, las personas con depresión, otros trastornos de humor u otras afecciones de salud mental clasifican al mundo que los rodea de formas negativas. Nuestro equipo ayudará a evaluar la evidencia a favor y en contra de estas ideas, a fin de que los pacientes puedan seguir un razonamiento realista, en lugar de las ideas dictadas por su afección de salud mental.

Conciencia

La conciencia, que forma parte de la TDC, es una técnica que ayuda a reducir los ciclos de ideas negativas, que podrían contribuir a la depresión, otros trastornos de humor, el trauma (trastorno de estrés postraumático) u otras afecciones de salud mental. Una vez que se identifiquen estas ideas, los pacientes podrán volver a concentrarse en el presente sin prejuicios.

Terapia de estímulo de la motivación

Esta técnica ayuda al paciente a encontrar su propia determinación para crear cambios positivos y lograr una recuperación duradera. Al igual que en todos los tratamientos de Rogers, los pacientes deben contar con motivación propia para tener éxito dentro y fuera de nuestra atención.

Dylan's story

Dylan struggled with addiction, anxiety, and depression for nearly 10 years. Hear how he found the road to recovery. Leer más

Terapia experiencial

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Consiga una nueva interpretación y conexiones más profundas a través de experiencias y actividades terapéuticas.

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Administración de medicamentos

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Para muchas personas, los medicamentos son un componente importante de la atención.

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Atención espiritual

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Creemos que su sanación es holística e incluye a su mente, cuerpo y espíritu.

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