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Ansiedad en escuelas

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Melanie Cole (anfitriona):  Hola. Mi nombre es Melanie Cole. Le damos la bienvenida a Ansiedad en las escuelas, una serie especial de podcasts de Rogers Behavioral Health. Este es el primer episodio de una serie de seis entregas donde hablaremos sobre la ansiedad y cómo puede afectar el aprendizaje. En este episodio, analizaremos la ansiedad en la escuela. Quiero darle la bienvenida a la Dra. Stephanie Eken, quien se desempeña como directora médica regional en Rogers Behavioral Health. Dra. Eken, ¿puede explicarnos qué es lo que realmente define la ansiedad? 

Dra. Stephanie Eken (invitada):  Bien, la ansiedad es algo que todos sentimos y surge como una respuesta ante una situación de estrés. No es peligrosa, pero sí es algo que nos preocupa y nos hace sentir diferentes física y emocionalmente. Se trata de una característica de adaptación que poseemos los seres humanos.  

Melanie:  Entonces, ¿qué se considera un trastorno de ansiedad? 

Dra. Eken:  Existe una diferencia cuando las personas padecen ansiedad o una situación que habitualmente genera ansiedad, por ejemplo, si sucede algo aterrador o precupante. En ese caso, nuestro cuerpo se adapta a la situación particular y es algo normal. No obstante, se convierte en un trastorno cuando las personas empiezan a sentirse de esta manera en situaciones cotidianas que no deberían generar estos síntomas, comocuando van a la escuela o al trabajo. Pueden ser síntomas físicos como náuseas, dolores de cabeza, sudoración y temblores. También es posible que la persona tenga pensamientos que generan ansiedad, comience a pensar demasiado en situaciones o se preocupe por la opinión de otras personas. Por lo tanto, la ansiedad se convierte en un trastorno cuando comienza a afectar nuestra capacidad de desarrollarnos en un entorno que típicamente no genera ansiedad en otras personas.  

Melanie:  ¿Cuáles son algunos de los factores de riesgo o causas de un trastorno de ansiedad? 

Dra. Eken:  Hay muchas cosas que pueden generar un trastorno de ansiedad. Indudablemente, podemos tener una predisposición genética a padecer un trastorno de ansiedad. En consecuencia, si uno de nuestros padres o familiares padece ansiedad, nosotros tendremos un riesgo mayor. También existen los factores biológicos. Aparentemente, los cerebros de algunas personas funcionan de una forma distinta y tienen más riesgo de padecer un trastorno de ansiedad. Entre las cosas que podrían generar este riesgo, se incluyen eventos cotidianos que son negativos y estresantes. Sin duda, los traumas pueden ser un factor de riesgo para la ansiedad, por ejemplo, la exposición a un abuso o el consumo de drogas durante la gestación. Todas estas situaciones pueden generar ansiedad; incluso ciertas afecciones son más comunes entre personas que sienten ansiedad. Aparentemente, las personas que padecen diabetes y asma tienen un riesgo mayor de sentir ansiedad. Pero, en realidad, podría ser esta combinación de situaciones variadas lo que genera ansiedad.  

Melanie:  ¿La ansiedad es hereditaria? Las personas suelen hacer chistes.  Oh, si tu madre se preocupa demasiado, tú te preocuparás demasiado. ¿Es así realmente? ¿La genética cumple un rol en este caso? 

Dra. Eken:  Sí. Definitivamente, la genética cumple un rol, como también los factores ambientales. Por ejemplo, si tu madre se preocupa demasiado, es posible que tengas un factor genético que aumente el riesgo de padecer ansiedad. Asimismo, la forma en que tu madre (o uno de tus familiares) lidia con situaciones también se convierte en un factor ambiental que puede aumentar el riesgo de padecer ansiedad, debido a que es posible que esta persona te haya enseñado una forma de lidiar con problemas particulares que está asociada con la ansiedad.  

Melanie:  ¿En qué momento la ansiedad y las preocupaciones normales se convierten en un trastorno y es necesario buscar ayuda profesional? 

Dra. Eken:  Como mencioné anteriormente, la ansiedad puede ser normal para muchas personas y no interfiere en la vida cotidiana. No obstante, cuando comenzamos a notar que la ansiedad afecta a las personas en diversos entornos, nos preocupamos. Indudablemente, cuando un adulto experimenta problemas en su trabajo o un niño no quiere ir a la escuela o le cuesta prestar atención en el aula, la ansiedad comienza a afectar las relaciones. Algunas personas con ansiedad no pueden salir de sus casas; estos son casos muy preocupantes y se debe buscar ayuda profesional. También notamos que afecta al humor. A menudo,  las personas con ansiedad padecen una depresión secundaria porque la ansiedad les impide salir de sus casas a fin de realizar actividades que podrían disfrutar o reunirse con personas; para los seres humanos, las actividades sociales son positivas. Por lo tanto, cuando comenzamos a ver el impacto en estos entornos, nuestras relaciones y nuestro humor, es muy importante buscar ayuda porque realmente existen tratamientos para los trastornos de ansiedad, lo cual es muy bueno.  

Melanie:  Mencionó que existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad y que incluso algunos de ellos nos impiden salir de nuestras casas y reunirnos con otras personas. ¿Podría contarnos más sobre los diferentes tipos de trastornos de ansiedad que existen?  

Dra. Eken:  Efectivamente, existen diversos tipos de trastornos de ansiedad. Uno de ellos es el denominado trastorno de ansiedad por separación, que suelen padecer los niños con dificultades para separarse de sus padres. También existe el trastorno de ansiedad generalizada, que suelen padecer las personas que se preocupan por cosas comunes y cotidianas. El trastorno de ansiedad social es una forma severa de algo que se denomina "mutismo selectivo". También existen el trastorno de pánico y el trastorno obsesivo-compulsivo; técnicamente y desde una perspectiva psiquiátrica, el TOC no se incluye en la categoría de trastorno de ansiedad. Si bien tiene su propia categoría, el TOC genera una gran ansiedad en las personas, por lo que se menciona mucho cuando hablamos de trastornos de ansiedad.  

Melanie:  ¿Podría profundizar sobre estos trastornos, Dra. Eken? ¿Qué es el trastorno de pánico? 

Dra. Eken:  Quizás las personas estén más familiarizadas con el término "ataques de pánico" porque es una situación que muy posiblemente hayan padecido. Hasta un 30 % de los adultos han padecido un ataque de pánico. Se trata de eventos que suelen durar entre 15 y 30 minutos. La persona tiene una reacción de lucha o huida que genera un miedo muy intenso. El sistema nervioso deja de funcionar correctamente, el corazón se acelera, la persona comienza a sudar y, muchas veces, siente náuseas o le duele el estómago. Eso es un ataque de pánico, no un trastorno de pánico. Ahora bien, cuando la persona comienza a padecer estos ataques de pánico en forma recurrente, hablamos de trastorno de pánico. Asimismo, las personas con trastorno de pánico sienten un gran temor de padecer un ataque de pánico en una ocasión que podría resultar vergonzosa o difícil de superar; en consecuencia, comienzan a cambiar su conducta. Por ejemplo, es posible que no quieran salir de sus casas o ir a un lugar donde padecieron un ataque de pánico. Si bien es más habitual en adolescentes y adultos, los niños también pueden padecer este trastorno.  

Melanie:  También mencionó que el trastorno obsesivo-compulsivo se incluye en una categoría diferente. ¿Qué lo distingue de los demás trastornos de ansiedad? 

Dra. Eken:  Muchas personas están familiarizadas con algunos síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo por lo que pueden ver en películas o programas de televisión. El TOC genera mucha ansiedad, por lo que las personas se obsesionan. Siempre quiero brindar la definición clínica de lo que son las obsesiones, porque en la vida cotidiana utilizamos esta palabra con un significado diferente. Las obsesiones son pensamientos recurrentes e intrusivos; a veces, pueden ser imágenes que nos resultan muy angustiantes. Quiero marcar una diferencia con, por ejemplo, las personas que están obsesionadas con los videojuegos. En ese caso, se trata de algo deseable que la persona disfruta. En el caso de las obsesiones, no se trata de pensamientos deseables, sino de pensamientos muy indeseables. Un ejemplo muy común es el miedo a contraer enfermedades por medio de gérmenes.  

Luego, están las compulsiones. Se trata de lo que hacen las personas para reducir la preocupación y la ansiedad que le generan las obsesiones. En el ejemplo que mencioné sobre los gérmenes, es habitual que las personas tengan la compulsión de lavarse las manos en forma excesiva o eviten tocar objetos que podrían tener gérmenes, como un picaporte en un espacio público. Por lo tanto, las compulsiones reducen temporalmente la ansiedad. No obstante, lo que sucede es que las personas entran en un círculo disfuncional que deben continuar: recurren a las compulsiones o evitan las situaciones desencadenantes que activan las obsesiones y generan ansiedad. Las personas con TOC pueden verse muy limitadas y tener grandes dificultades para ir a diversos lugares o interactuar con otras personas.  

Melanie:  ¿Cuáles son algunos de los síntomas o morbilidades asociadas de estos trastornos? A pesar de ser trastornos psicológicos, ¿qué otros efectos fisiológicos pueden tener? 

Dra. Eken:  Bien, vemos muchas morbilidades asociadas en las personas que padecen estos trastornos de ansiedad. De hecho, mencioné una de ellas anteriormente: es muy habitual que las personas tengan algún tipo de depresión cuando padecen ansiedad severa por las limitaciones de su vida cotidiana. Un dato interesante: en el 80% de los casos, es probable que a las personas que padecen un trastorno de ansiedad se les diagnostique otro trastorno de ansiedad. Eso también puede ser algo común. En ocasiones, las personas buscan un tratamiento médico porque piensan que tienen una afección y, en consecuencia, pueden hacerse análisis. Ciertamente vemos que los pacientes con ciertas afecciones padecen ansiedad: las personas que sufrieron un infarto o las personas con diabetes y asma tienen más posibilidades de padecer ansiedad. Existe una gran cantidad de afecciones que pueden ser concurrentes con todos los tipos diferentes de trastornos de ansiedad.  

Melanie:  Dado que en esta serie hablamos sobre la ansiedad en escuelas, ¿qué sucede con la irritabilidad y el trastorno del sueño? Los alumnos que padecen trastorno del sueño o problemas de concentración pueden verse realmente afectados.  

Dra. Eken:  Absolutamente. Es muy habitual que las personas con ansiedad padezcan trastorno del sueño. Es posible que la persona tenga problemas para dormir porque no puede dejar a un lado sus preocupaciones o se despierte preocupado a las tres o cuatro de la madrugada y se desvele. En pacientes con ansiedad, es muy habitual ver lo que llamamos disfunción ejecutiva porque solo pensamos en nuestras propias circunstancias; cuando nos sentimos ansiosos, es posible que sea difícil recordar qué sucedió en esa situación particular. Teniendo en cuenta el problema de la memoria a corto plazo, puede ser muy difícil concentrarse, especialmente en actividades que no disfrutamos realmente. Esto puede comenzar a afectar seriamente el desempeño en el aula o el trabajo. La irritabilidad también es muy habitual, tanto en niños como en muchas personas con trastornos de ansiedad. Definitivamente podemos ver todas esas limitaciones.  

Melanie:  Dra. Eken, ¿cuáles son algunas de las modalidades de tratamiento que se pueden tener en consideración si una persona padece uno de estos trastornos de ansiedad? ¿Qué recomienda para la remisión? 

Dra. Eken:  Reitero que los trastornos de ansiedad se pueden tratar y contamos con prácticas basadas en evidencias que usamos para tratar a personas con ansiedad. Una de ellas es una intervención terapéutica denominada terapia conductista cognitiva y existe mucha evidencia de su eficacia para todos los trastornos de ansiedad que mencioné. Una de las prácticas de la terapia conductista cognitiva es la exposición y prevención de respuesta que usamos específicamente para el trastorno obsesivo-compulsivo. Todos estos tratamientos ayudan a la persona a reconocer que la situación no es tan peligrosa como su cerebro cree y que puede pensar en forma racional a fin de enfrentar algunos de estos pensamientos, así como abordar la ansiedad en lugar de evitarla.  

Muchas personas que padecen trastornos de ansiedad se tornan más disfuncionales porque evitan las situaciones desencadenantes. Sin embargo, abordar la ansiedad de manera gradual es una forma de tratamiento realmente eficaz. Por lo tanto, esto se incluye en la terapia conductista cognitiva. También combinamos algunos medicamentos con la terapia. En ocasiones, los usamos solos. No obstante, muchos estudios han demostrado que la combinación de TCC y medicamentos puede ser uno de los tratamientos más eficaces que tenemos a disposición.  

Por lo tanto, consultar a un psiquiatra para que nos ayude con la administración de medicamentos podría ser útil. Hay muchos medicamentos que pueden ayudar; uno de los más comunes son los antidepresivos, aunque las personas suelen preguntarse por qué deben tomar antidepresivos para la ansiedad. Sin embargo, se ha demostrado que esos medicamentos también son útiles para combatir la ansiedad. Con respecto a la remisión, aconsejo a las personas que observen qué cosas no pueden hacer o si hay algo que los limita en un lugar particularmente importante, como el trabajo o la escuela. También aconsejo que observen su humor y consulten a terapeutas: quizás todo lo que necesitan es TCC. Consultar a un terapeuta no significa que necesariamente deberán tomar medicamentos, sino que estas personas también pueden ayudarlo a determinar si los necesita para acompañar la terapia.  

Melanie:  ¿Podría resumir esta charla con sus mejores consejos e información sobre la ansiedad y los trastornos de ansiedad?  

Dra. Eken:  Bien, lo que les suelo decir a las personas cuando hablamos sobre los trastornos de ansiedad es que busquen un tratamiento lo antes posible porque estos trastornos comienzan a acumularse junto con otros síntomas de la depresión; por ejemplo, no participar en relaciones interpersonales o no disfrutar la vida como podrían hacerlo. Sabemos que la ansiedad se puede tratar; por eso me duele escuchar a los pacientes que nos cuentan que han vivido toda su vida con ansiedad. Quiero que las personas sepan que existen tratamientos eficaces. Al igual que sucede con otras afecciones, recibir el tratamiento adecuado es fundamental. Recibir el tratamiento basado en evidencia de la TCC es muy importante. Nosotros podemos ayudar a estas personas para que funcionen mejor y logren un bienestar que puedan sostener, lo que les permitirá disfrutar más la vida. Para las personas que padecen trastornos de ansiedad, sin importar si son niños, adolescentes o adultos, recibir un tratamiento temprano puede ser muy alentador.  

Melanie:  Muchas gracias por su tiempo, Dra. Eken. Rogers Behavioral Health trabaja a diario para garantizar que las personas con problemas de salud mental tengan acceso a la mejor calidad de atención y el tratamiento más eficaz disponibles. Si quiere obtener más información sobre la forma en que Rogers puede ayudar a los niños, adolescentes, familias y escuelas, visite  rogersbh.org hoy. Repetimos: rogersbh.org. Mi nombre es Melanie Cole. Muchas gracias por sintonizarnos.  

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