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Ansiedad en escuelas

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Ansiedad en la escuela

Melanie Cole (anfitriona):  Hola. Mi nombre es Melanie Cole. Le damos la bienvenida a Ansiedad en las escuelas, una serie especial de podcasts de Rogers Behavioral Health. Este es el segundo episodio de una serie de seis entregas donde hablaremos sobre la ansiedad y cómo puede afectar el aprendizaje. En este episodio, analizaremos la ansiedad en la escuela. Quiero darle la bienvenida a la Dra. Stephanie Eken, quien se desempeña como directora médica regional en Rogers Behavioral Health. Dra. Eken, ¿puede explicarnos cómo se manifiesta la ansiedad y cómo puede interferir en el aprendizaje?

Dra. Stephanie Eken (invitada):  Muy bien, la ansiedad puede manifestarse y expresarse de muchas maneras en el contexto del aprendizaje en la escuela. Primero, la ansiedad en general puede, en ocasiones, impedir que las personas vayan a la escuela o que participen en actividades relacionadas con la escuela o sus pares. Esa es una forma en la que la ansiedad afecta el aprendizaje: si el niño no está en la escuela, no está aprendiendo. Asimismo, la ansiedad se manifiesta en lo que pensamos de nosotros mismos. Claro que ser muy críticos puede reducir la confianza cuando realizamos una prueba o un ejercicio. Incluso el hecho de ser perfeccionista puede estar muy relacionado con la ansiedad. En mi opinión, algunas personas se benefician con el perfeccionismo. Pero puede convertirse en lo principal y generar mucha ansiedad. Es interesante notar que es posible que algunas personas no vayan a la escuela o dejen las cosas para después porque no pueden alcanzar la perfección. La ansiedad también puede afectarnos a nivel cognitivo, es decir, nuestra capacidad de prestar atención, de concentrarnos en cosas, de utilizar el pensamiento crítico y de tomar buenas decisiones. Todas estas son situaciones en las que podemos ver el impacto de la ansiedad. Sin duda, la ansiedad puede afectar la capacidad de aprender y obtener buenos resultados en el contexto escolar.

Melanie:  Todos hemos oído sobre adolescentes que se estresan cuando tienen que realizar una prueba, una evaluación estandarizada, etc. ¿Cómo se manifiesta la ansiedad en la escuela en los adolescentes? Usted mencionó el hecho de no ir a la escuela, ¿pero qué sucede con las pruebas, la capacidad cognitiva y la posibilidad de concentrarse en el aprendizaje?

Dra. Eken:  Así es. La ansiedad puede afectar en esos casos. Tomemos como ejemplo las pruebas. Se realizaron investigaciones que indican que un poco de ansiedad puede ayudarnos a obtener resultados ligeramente mejores. No obstante, un nivel de ansiedad muy elevado puede afectarnos negativamente. Algunas personas suelen preocuparse, especialmente si las pruebas tienen un límite de tiempo. Es cierto que esta situación puede ser muy estresante y las personas no pueden administrar bien el tiempo, lo que afecta su desempeño. Pero el estrés en general puede afectarnos y los adolescentes se enfrentan a muchos factores estresantes en la actualidad. Pienso que ser adolescente debe ser muy difícil porque uno está pensando constantemente en las pruebas y las calificaciones, en ingresar a la universidad y en realizar muchas actividades para tener el mejor currículum. Pero también tienen otras preocupaciones, como lo que sucede en las redes sociales, ¿cierto? Reciben muchos comentarios de sus pares y también tienen mucha exposición en las redes sociales en general. Por lo tanto, los sucesos como los tiroteos en las escuelas que aparecen en las noticias todas las semanas también pujan por un lugar entre toda esa información. Esto puede muy estresante para un adolescente, cuyo cerebro se está desarrollando y creciendo. Claro que todas esto puede afectarlos en el contexto escolar y al momento de realizar una prueba. De hecho, en la actualidad se pone mucho énfasis en las pruebas, lo que puede hacer que las personas se paralicen y no puedan alcanzar su máximo potencial.

Melanie:  Mencionó las redes sociales y lo que sucede en el mundo. ¿Cree que los niños se estresan más en la actualidad que hace 30 o 40 años?

Dra. Eken:  Sí. Definitivamente pienso que las personas, y no solo los adolescentes, sufren un estrés crónico. Esto afecta a toda la población, y a los adolescentes en particular. Las redes sociales introducen factores estresantes que antes no teníamos que enfrentar, como la cantidad de información que recibimos o las decisiones que debemos tomar. ¿Buscarán estos escapes para pasar el tiempo? En reiteradas ocasiones, se demostró que cuanto más tiempo pasamos en las redes sociales, menos felices somos, porque realizamos más comparaciones y nos estresamos más. Sinceramente, mientras más tiempo pasemos delante de una pantalla, peor nos sentiremos. Realmente creo que esto se suma al estrés que sufren los adolescentes en la actualidad. Y es peor que nunca.

Melanie:  Dra. Eken, ¿puede darnos algunas sugerencias para ayudar a abordar esta problemática en el aula? ¿Y qué puede hacer la escuela para ayudar a educar a los padres sobre la ansiedad de sus hijos?

Dra. Eken:  En primer lugar, los profesores deben ser capaces de reconocer cuando los niños se desempeñan peor, no obtienen los mismos resultados, tienen conductas más introvertidas. También deben informar estas situaciones a los padres; esta comunicación entre los profesores y los padres es muy importante. Pero las escuelas también puede realizar aportes temporales a fin de brindar asistencia para los trastornos de ansiedad. Es muy importante que los médicos clínicos y las escuelas intenten desarrollar una colaboración que ayude a los niños a sobreponerse a los desafíos de la escuela a pesar de su ansiedad. Entonces, se pueden adoptar medidas temporales. Por ejemplo, si se realiza una prueba mientras un niño está recibiendo tratamiento, quizás se puede eliminar o extender el límite de tiempo. También se le podría llevar a otra aula para evitar los factores de distracción que se suelen presentar en un aula con otros alumnos. Entonces, las escuelas pueden realizar ajustes para ayudar a las personas. En ocasiones, se pueden excusar las tardanzas de un alumno que tiene ansiedad social. Por ejemplo, es posible que la persona no pueda entrar a la escuela junto a los demás alumnos porque es una situación que le resulta muy abrumadora en ese momento. Quizás el alumno puede abandonar el aula durante períodos breves para realizar ciertas actividades, como ejercicios de respiración o meditación Sin embargo, no es deseable que esas situaciones se prolonguen indefinidamente. Queremos que el niño reciba terapia conductista cognitiva que lo ayude a superar la ansiedad; luego, comenzamos a quitar esos ajustes de a poco para que vuelva a su desempeño anterior en el contexto del aula.

Melanie:  ¿Qué sucede con la educación de los padres? ¿Qué pueden hacer en el hogar y cuáles son algunas estrategias eficaces que podrían ayudar a sus hijos con la ansiedad que padecen?

Dra. Eken:  Siempre les digo a los padres que la ansiedad se aprovecha de las estrategias típicas de crianza de los hijos. Es necesario pensar de una forma distinta si el niño o adolescente padece un trastorno de ansiedad. Por ejemplo, un niño que no padece ansiedad ve en las noticias que se avecina una tormenta eléctrica y pregunta: "¿Es seguro ir la escuela?" Los padres suelen decir: "Sí, claro, ve a escuela". "Los profesores te cuidarán". "No te preocupes". Y el niño deja de pensar en eso. En el caso de un niño con ansiedad, decirle una y otra vez que todo estará bien es una situación problemática porque el mensaje que se le transmite no es realmente eficaz. Por lo tanto, el niño quizá quiera quedarse en casa porque algo malo podría pasar en la escuela, por lo que les decimos a los padres que esa insistencia en que todo estará bien resulta de hecho problemática. En cierta forma, agrava la ansiedad. Entonces, supongamos que el niño pregunta en reiteradas ocasiones qué le sucederá durante una tormenta eléctrica. Le responderemos, por ejemplo: "Creo que la ansiedad está hablando por ti". De ese modo, externalizamos la ansiedad del niño. "Creo que la ansiedad es la que está hablando". "¿Te preocupa esta situación? Hablemos al respecto y pensemos de forma racional. Ya se produjeron otras tormentas eléctricas y no pasó nada malo, ¿cierto?". "¿Qué medidas se tomarán en la escuela para garantizar tu seguridad?".

En el caso de los niños con ansiedad, no es bueno intentar decirles una y otra vez que todo estará bien ni evitar ciertas situaciones. Debemos educar a los padres para que si comienzan a ver que sus hijos evitan actividades, personas, tareas que típicamente han podido hacer solos a su edad y de manera independiente, deben pensar en buscar más ayuda para sus hijos. Porque se pueden lograr buenos resultados si se alienta al niño, se refuerza la idea de que está demostrando su valentía o se usan estrategias de afrontamiento. Pero si el niño comienza a alejarse de las situaciones, se debe buscar ayuda profesional.

Melanie:  En su opinión, ¿cuál será el futuro del tratamiento de la ansiedad en las escuelas, Dra. Eken? ¿Qué medidas cree que pueden tomar las escuelas para el futuro? Asimismo, mencionó la sociedad, las redes sociales, las pruebas, etc. ¿Dónde cree que se encajan las escuelas en este panorama para intentar reducir la ansiedad a fin de que los niños se puedan concentrar mejor?

Dra. Eken:  Bueno, creo que es importante no poner demasiado énfasis en pruebas particulares. Siento que esto sucede, incluso en nuestra propia comunidad: cuándo se realizarán las pruebas estatales, a qué universidad irán los alumnos, cuál será el desempeño de todo el grupo o un niño en particular. Entonces, creo que, en primer lugar, debemos recordar que los niños son niños y es necesario dejarlos ser. En mi opinión, la preparación de los niños para tomar exámenes es necesaria, pero no es el objetivo final de su vida. Creo que, de una forma realista, debemos transmitirles la idea de que solo deben desempeñarse de la mejor manera posible. Claro que el desempeño de un alumno en una prueba de educación media no es suficiente para predecir cómo será el resto de su vida ni su adultez. Por lo tanto, creo que es importante poner el énfasis adecuado.

Lo mismo sucede cuando hablamos con las escuelas; hablamos mucho sobre la tarea y la importancia de que la cantidad de tarea sea adecuada, para que los niños puedan ser niños. Los niños deben jugar y pasar tiempo sin mirar una computadora o una pantalla. Debemos ayudar a los niños a que resuelvan ellos mismos el problema: ¿cómo puedo terminar el trabajo de la escuela y lograr un balance en mi vida? Ese balance es fundamental para todos los seres humanos y está relacionado con la manera en que afrontamos el estrés. Creo que es fundamental que las escuelas y los padres trabajen en conjunto para ayudar a los niños a encontrar este balance.

Melanie:  Muchas gracias por su tiempo, Dra. Eken. Esta información es muy valiosa e importante para nuestros oyentes. Rogers Behavioral Health trabaja a diario para garantizar que las personas con problemas de salud mental tengan acceso a la mejor calidad de atención y el tratamiento más eficaz disponibles. Si quiere obtener más información sobre la forma en que Rogers puede ayudar a los niños, adolescentes, familias y escuelas, visite rogersbh.org hoy. La dirección es rogerbh.org. Mi nombre es Melanie Cole. Muchas gracias por sintonizarnos.

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